27 de agosto de 2010

Valentín, un luchador.

Este fantástico crío, hijo de Mariel y Sergio Marti, mi compadre, nació prematuro, con poco más de un kilo de peso, un 26 de diciembre, hace cuatro años. Estuvo internado durante más de un mes en el Servicio de Neonatología, en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Fue operado a los dos días de vida por un neumotorax, luego sufrió más intervenciones para llegar a sobrevivir y a quedar sólo con una hipoacusia bilateral. Ahora, de visita por nuestros pagos nos ha colgado el cartel de discapacitados a todos los que no comprendemos un mundo que nos es ajeno, y que tiene otros medios para expresar el afecto. Hizo un derroche de ternura durante esos días y se portó como un valiente a la hora de embarcar a ver las ballenas por primera vez, en una mar gruesa, de un día ventoso y frío, que descompuso a muchos pasajeros. Gracias a él, tuvimos que aprender mucho respecto de las formas de comunicación, y seguramente nos seguirá marcando un camino nuevo para integrarnos en una sociedad mejor. Vive en Chivilcoy y es un ejemplo de superación de las dificultades y del mantenimiento permanente de la alegría, aún bajo éstas circunstancias.

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